El Tiempo | 31 de julio de 2010
aquí esta la fechaEn el Paleolítico, el hombre prehistórico vivía ya en el Valle de Elorz. Habitaba en la cueva “Diablo-Zulo”, que está en la Sierra de Alaiz y donde se han encontrado parte de los instrumentos y armas que utilizaban, fabricados en piedra.
En el Neolítico aparecen las primeras aldeas en el Valle de Elorz, donde se han encontrado trozos de cerámica y de hachas. En Imarcoain se encontró un puñal de piedra pulimentada, que se guarda en el Museo de Navarra.
Los Romanos trajeron con ellos el desarrollo. Las calzadas unían todo el Imperio con Roma. El Valle de Elorz, por su situación, era un centro estratégico que unía los pasos del Pirineo con la Cuenca del Ebro.
Según ciertos autores algunos topónimos del Valle tendrían su origen en la época romana como: Imárcoain (lugar de Marco), Noáin (de Nunius), Andricain (de Anderecus). También se han encontrado restos de cerámica romana y alguna moneda, en Imarcoain.
A mediados del siglo XI aparecen varios documentos relativos al “Valle de Elorcibar” dentro de una posible administración de la monarquía en cada valle.
En el siglo XI, el paso de peregrinos que iban a Santiago de Compostela motivó que muchos comerciantes se instalaran en los pueblos que estaban en el Camino de Santiago. Así se crea un comercio activo en todo lo largo de este Camino, que pasaba también por el Valle.
En el año 1521 el depuesto rey de Navarra, que se había instalado en la Navarra francesa o Baja Navarra, intentó reconquistar el reino. Envío un ejército mandado por el Señor de Asparros. Lograron llegar a Pamplona, y acamparon junto a Tiebas, mientras que los castellanos lo hicieron cerca de Noáin. La batalla se dio el 30 de junio en las campas de Noáin, venciendo los castellanos. Se cerraba así, en pleno Valle de Elorz, el periodo de independencia del Reino de Navarra.
Durante la edad Moderna la población aumentó bastante aunque, en algunos periodos, bajaba debido a las crisis económicas o a las guerras. Sabemos que, en el año 1787, había 944 habitantes en el Valle de Elorz, y que en 1857 eran 1174.
Las gentes de Elorz seguían viviendo del campo, cultivando sobre todo trigo y cebada, además de algunos frutos traídos de América por los conquistadores españoles, como era el caso del maíz y de la patata. La vid la cultivaban, como ya hemos dicho antes, para obtener un vino ligero y algo agrio llamado txakolí.
También se dedicaban a la ganadería, ya que en Alaiz había pastos donde apacentar el ganado. Habría también algo de artesanado, zapateros y herreros sobre todo. Los días de mercado, la gente de Elorz iría a Pamplona y a Monreal a vender sus productos y así poder comprar telas, aperos para el campo y otras manufacturas que les hacía falta y que ellos no podían fabricar.
Los carlistas decían defender las tradiciones de nuestra tierra, así como los Fueros de Navarra y la religión Católica. Según ellos, estos valores estaban en peligro a causa del gobierno liberal.
A lo largo del siglo XIX, se sucedieron tres guerras Carlistas, aunque la tensión estuvo presente durante todo el siglo y también después.
El Valle de Elorz, como la mayoría de los pueblos de Navarra, era decididamente carlista.
Hubo muchos enfrentamientos y escaramuzas en la zona del Carrascal, y en 1835, durante la Primera Guerra Carlista, los carlistas llegaron a atacar el destacamento liberal que estaba en Noáin.
Como consecuencia de la derrota de estas guerras, Navarra perdió su condición de Reino en la Corona Española, para pasar a ser una provincia más.
En el año 1807, los ejércitos franceses de Napoleón cruzaron el Pirineo y conquistaron el país ocupándolo en poco tiempo.
Los franceses instalaron una guarnición en Noáin, y sabemos que cometieron muchos actos salvajes contra su población. Quemaron la iglesia vieja con sus cuadros y retablos, de manera que sólo quedaron las paredes. (Según dejó escrito el cura de aquella época).
Al poco tiempo, se formaron guerrillas que luchaban contra los franceses; en Navarra el cabecilla de estos guerrilleros era Javier Mina, que según parece nació en Otano.
La guerra contra los franceses fue muy dura y en el transcurso de ella los franceses saquearon Guerendiáin y Noáin. Finalmente, en 1813 fueron vencidos y expulsados. El rey Fernando VII volvió de su exilio.
Aunque el ferrocarril ya había entrado en el Valle a mediados del siglo pasado, es a comienzos del siglo XX cuando empiezan a darse los avances más profundos.
En este siglo se mejoraron las comunicaciones, aparecieron máquinas para el trabajo agrícola, los abonos inorgánicos y las Cajas Rurales, que daban una mayor seguridad al oficio de agricultor.
Como consecuencia de la buena situación económica, la población aumentó considerablemente. Esto hizo aumentar la superficie cultivada, para poder alimentar a toda esa población, y se cultivaron antiguos comunales y tierras de pastos. Por lo tanto, la actividad ganadera disminuyó bastante.
La vid también disminuyó, ya que con las mejores comunicaciones podían llegar vinos de la Ribera, de superior calidad.
En los años 70 se hizo la Concentración Parcelaria en el Valle. Estaba pensada para que las tierras de cada propietario fueran más rentables y fáciles de poner en cultivo.
Además, Elorz es el centro más importante de comunicaciones de Navarra. Ya hemos dicho que el ferrocarril atraviesa sus tierras desde hace más de siglo y medio. Hay dos carreteras nacionales y la autopista A-15. Por último, en 1972 se instaló el Aeropuerto de Noáin.
La llegada de las primeras industrias al Valle produjo cambios importantes. Llegaron también los primeros emigrantes y gentes del resto de Navarras. Lo que provocó que cambiaran muchas costumbres y usos. Además, la población se fue concentrando en Noáin, mientras que pueblos como Yarnoz, Otano, Ezperun o Guerendiain sufrieron una fuerte despoblación, si bien en los últimos años ha crecido el número de vecinos.
La industria del Valle es muy variada, y hay fábricas dedicadas a electrodomésticos, muebles, productos metálicos, maquinaria agrícola, artes gráficas y otras de nueva implantación.