EMPIEZA ESTA RUTA EN NOÁIN

En el cerro de San Miguel, en el coqueto rincón delante de la iglesia. Desde aquí observamos un caserón neoclásico, del siglo XVIII, recientemente arreglado, y un poco más abajo el que alberga hoy en día la Casa de Cultura.

Ante la puerta de la iglesia, el monumento conmemorativo de II Centenario del Acueducto obra del escultor Jesús Ukar, e inaugurado el 9 de Junio de 1990. En cuanto a la iglesia, destacamos de su exterior, la torre, en la que se observan las trazas de la primitiva espadaña románica. El pórtico, del siglo XVIII, alberga una portada gótica, cuyos capiteles van esculpidos con hojas de roble y de vid. La iglesia es gótica del XIV, de una sola nave, cabecera poligonal y bóveda de crucería dividida en tres tramos. A los pies de la nave, un coro alto del XVI, con arco de embocadura decorado con rosetones, cabezas humanas, uvas, ángeles, pájaros y jabalís; la bóveda de este coro es estrellada con serafines en las claves. Las guerras se llevaron buena parte de los adornos de esta iglesia, así por ejemplo sabemos que los franceses la incendiaron en 1812, en el transcurso de la Guerra de la Independencia, y que “sólo quedó las paredes y las campanas…”.

Si subimos a la torre, a través de la escalera de caracol, podemos admirar un bello paisaje, con las campanas donde se alza imponente el Acueducto, que son las mismas donde se desarrolló la Batalla de Noáin, en 1521, entre los castellanos y el ejército que apoyaba al depuesto rey de Navarra.

Salimos de Noáin por el antiguo Camino Real, a través de la carretera N-240, que corre paralela a la Sierra de Tajonar; tras rebasar el km 9.

TOMAMOS EL DESVÍO A LA DERECHA QUE NOS LLEVA A TORRES

Al entrar al pueblo observamos a nuestra derecha un caserón aislado, con torre y patio interior, de origen medieval. Destaca también el brioso palacio renacentista llamado “Casa Grande”, del siglo XVI en su aspecto actual, aunque en su interior hay ventanas, muros y otros elementos medievales que denuncian que se construyó para sustituir a otro edificio anterior. Consta de cuatro tramos de dos alturas y fachada entre dos torres, que flanquean una puerta de medio punto. De ella se accede al zaguán, donde se conserva un variado muestrario de objetos agrícolas y de uso personal de tiempos pasados. Desde este zaguán las carretas accedían al patio, desde donde se distribuyen las dependencias. Ya junto a la iglesia hay un caserón del XVII con puerta de medio punto y tres niveles.

La iglesia de San Pedro, con bóveda de cañón apuntada dividida por arcos fajones, y cabecera poligonal y capillas del XVI. Se conservan cuatros capiteles de estilo románico rural que representan figuras y rostros. Los retablos debieron ser vendidos en el siglo pasado, y sólo conservamos la imagen del patrono San Pedro, renacentista de hacia 1580.

DEJAMOS TORRES CAMINO DE ZABALEGUI

Nuestra breve visita a Zabalegui nos permite admirar una casa labriega del XVI con torre y patio interior, y junto a la iglesia un caserón de dos niveles, del XVI, y con escudo en la clave. Junto a él hay otro caserón del XVI, también con escudo.

La iglesia, muy reformada, es medieval ampliada en el XVI. Destacan entre ellas las bóvedas, más complicadas conforme nos acercamos al presbiterio; así el primer tramo va con crucería simple, el segundo y tercero con bóveda de terceletes, y bóveda estrellada en la cabecera.

Al exterior, la puerta apuntada y con tres arquivoltas va cobijada por un pórtico. Tiene esta iglesia retablo romanista del XVII, muy sencillo, donde destaca un sagrario con gran influencia de Miguel Ángel. El Calvario de encima hubo de ser restaurado no hace mucho, tras haberse hallado una mañana desplomado en el suelo. En el bajo coro hay una pila bautismal de origen medieval.

Desde Zabalegui vamos a volver a salir a la carretera N-240 para alejarnos un Km más, hasta llegar a Elorz, en la falda de la sierra de Tajonar.

ELORZ

Está vertebrado por una calle que se bifurca al llegar a una manzana central, para volver a juntarse ante la iglesia; hay así mismo una pequeña calle llamada Lindatxikia (calle pequeña) al Sureste, y una pequeña placita al Noroeste.

Llaman la atención en Elorz algunos caserones del tipo rural, entre los que destacan:

Charlesena: es la más próxima a la iglesia, con escudo barroco del XVII, dos puertas adinteladas y aleros de madera.
Angelena: Está en la placita situada a la izquierda de la iglesia, fechada en su dintel en 1744.
Erlarena: con inscripción de 1684. Tiene puerta adintelada y ventanas con forja. Tiene escudo barroco. Esta casa es un auténtico relicario de lo que fue la casa tradicional del Valle, con fogones y cocinas antiguas que conservan sus primitivos utensilios.
En cuanto a la iglesia, tiene torre medieval de hacia 1300, pero el resto fue ampliado en el XVI. La puerta va cobijada bajo un pórtico renacentista sobre arco rebajado, con bóveda de crucería sobre columnas. Tiene una nave con dos capillas a modo de crucero y otro frente a la puerta, donde se sitúa la pila bautismal medieval, decorada con arquillos de medio punto.

Tiene coro elevado bajo el primer tramo, el que está bajo la torre y que por tanto es medieval. Se cubre el templo con bellas bóvedas estrelladas. Llama la atención el retablo, el mejor del Valle, romanista del XVII y obra del ensamblador Juan de la Era y el escultor Gaspar Ramos; tiene influencia del clasicismo, destacando la Anunciación, el San Antonio y el Calvario. Las figuras son heroicas y fuertes, como las de Miguel Ángel. Para terminar, destacamos la lápida del suelo, solo interpretable a medias, procedente de la casa Erlarena.

Desde Elorz iniciamos ya el regreso rumbo a Noáin por la N-240, pero en el Km 11 nos desviamos a la derecha para entrar en nuestra última etapa.

ZULUETA

Hallamos en primer lugar una fuente antiquísima, pues se cita ya en un documento a finales del siglo XVIII. Se accede al pueblo a través de un carretil flanqueado de árboles; podemos admirar el antiguo lavadero, símbolo de modos de vida no tan lejanos, y que hoy configura un rincón tranquilo y pintoresco.

Delante de la iglesia hay una casa de un solo nivel, con ventanas góticas y puerta de medio punto con escudo en la clave; debe datar de fines de la Edad Media. Detrás de la parroquia hay un gran caserón de tres pisos con escudo barroco, y al sur un pueblo, las ruinas del antiguo palacio del señor de Zulueta, formado por cuatro tramos de dos niveles y con patio central al que se accede por una puerta de medio punto, hoy destruida. Hasta hace poco se conservaba una de las torres del antiguo palacio.

En cuanto a la parroquia, es medieval del XIII en su origen, de lo que queda la parte baja de los muros y el primer tramo de la nave, así como la torre. El resto es XVI y XVII. En el primer tramo de la nave hay bóveda de cañón apuntado, y se abre por una ventana romántica; los tramos segundo y tercero llevan bóvedas de terceletes, y sobre el crucero hay una bóveda estrellada.

El retablo, del XVIII, es romanista como los de la mayoría del Valle, y está dedicado al patrono San Esteban. Se observan aquí también los rostros barbados y cabelleras leonada que tanto gustaban a Miguel Ángel. En una de las capillas hay un escudo y un sepulcro, y una pila bautismal romántica.

Desde Zulueta, que tiene lugares de esparcimiento como la fuente, la Venta y el frontón ante las antiguas escuelas, retomamos el camino de Noáin, punto de partida y final de esta ruta.

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